Un peluche se lava a máquina a 30 grados como máximo, en ciclo delicado, sin centrifugado o a 400 vueltas, dentro de una funda de almohada cerrada. Estos cuatro parámetros bastan en la gran mayoría de los casos. Lo que estropea un peluche casi nunca es el agua: es el calor, que apelmaza el pelo, y el centrifugado, que deforma el relleno.
Lo esencial en cinco puntos
- 30 grados, nunca más. Por encima, el pelo sintético se apelmaza de forma irreversible.
- Una funda de almohada cerrada protege las costuras, los ojos y el tambor.
- El centrifugado es el enemigo: compacta el relleno en bultos que ya no recuperan su forma.
- El secado importa más que el lavado. Un peluche mal secado enmohece por dentro.
- Cinco familias de peluches no van nunca a la lavadora: electrónicos, musicales, de ruido blanco, con relleno de microesferas, y todos los formatos de más de 80 cm.
Antes de empezar: los cinco casos en que no se debe
| Caso | Por qué | Qué hacer en su lugar |
|---|---|---|
| Caja electrónica o pila | El agua destruye el circuito, y el compartimento retiene la humedad | Retirar el módulo si es extraíble, si no limpieza en superficie |
| Peluche musical o de ruido blanco | La misma razón, más un altavoz que se estropea | Limpieza con espuma, módulo retirado |
| Relleno de microesferas | Las bolitas se desplazan y se apelmazan en un punto bajo definitivo | Lavado a mano, en plano, sin retorcer |
| Más de 80 cm | El tambor no admite el volumen, y el peluche mojado pesa tres o cuatro veces su peso en seco | Limpieza en superficie, con espuma seca |
| Ojos o accesorios pegados | El pegamento se reblandece con el agua caliente, y la pieza se suelta | Comprobar antes, lavado a mano si algún elemento se mueve |
El método, paso a paso
1. Inspeccionar antes. Tire con suavidad de cada ojo, cada nariz, cada accesorio. Si alguno se mueve, el lavado a máquina lo soltará. Cosa de nuevo o renuncie.
2. Encerrar en una funda de almohada. Ciérrela con una goma o un nudo. Es el gesto que lo cambia todo: la funda amortigua los golpes contra el tambor y retiene las piezas que pudieran soltarse.
3. Programar a 30 grados, ciclo delicado o lana. Un detergente líquido suave, sin suavizante: el suavizante apelmaza el pelo sintético y le da un aspecto graso que ya no se va.
4. Quitar el centrifugado, o limitarlo a 400 vueltas. Es el parámetro más olvidado y el más destructivo. Un centrifugado a 1 000 vueltas compacta el relleno en bloques duros que el secado no deshará.
5. Presionar sin retorcer. Al sacarlo, presione el peluche entre dos toallas. No lo retuerza nunca: la torsión desplaza el relleno y crea un hueco permanente.
El secado, la etapa que todo el mundo descuida
Ahí se juega el éxito del lavado, y es también la etapa más larga: cuente 24 a 48 horas para un peluche de tamaño medio.
- En plano, nunca colgado. Colgado de una oreja o una pata, un peluche empapado se estira y conserva la deformación.
- En un sitio aireado, no al sol directo. El sol decolora el tejido y endurece los pegamentos.
- Dándole la vuelta a mitad del secado, para que la cara apoyada se seque a su vez. Es imprescindible en los modelos de doble grosor como los pulpos reversibles.
- Cepillado una vez seco, con un cepillo de cerdas suaves, en el sentido del pelo. Es lo que devuelve el aspecto de nuevo a un peluche de pelo largo, y vale especialmente para los modelos realistas, cuyo efecto entero descansa en la dirección del pelo.
La secadora es posible pero arriesgada: solo en programa frío o de aire, nunca en ciclo caliente. El calor de una secadora normal supera con creces el punto de apelmazado de las fibras sintéticas.
Con qué frecuencia lavar un peluche
Dos a cuatro veces al año basta para un peluche de uso normal. Un peluche que duerme con un niño conviene lavarlo cada dos meses aproximadamente, y el doudou de repuesto cobra aquí todo su sentido: tener el mismo modelo por duplicado permite lavar uno mientras el otro está en servicio, sin crisis a la hora de acostarse.
Entre dos lavados, pasar el aspirador con el cepillo a baja potencia retira lo esencial del polvo, y suele ser todo lo que el peluche necesita.
Para ir más lejos
Los métodos que no usan la lavadora, de la limpieza en seco al bicarbonato pasando por la congelación contra los ácaros, se detallan en nuestro artículo sobre los cinco métodos para limpiar un peluche.
Los modelos pensados para los más pequeños, que son también los que más se lavan, están en la colección doudou, y todo el catálogo animal en la colección de peluches de animales.
Preguntas frecuentes
¿Se puede lavar un peluche a 60 grados para desinfectar?
No en un peluche de fibras sintéticas: 60 grados apelmaza el pelo de forma definitiva. Para el efecto antiácaros, meterlo en el congelador durante 24 horas en una bolsa cerrada es más eficaz y sin riesgo para el tejido.
¿Qué hacer si el peluche sale del lavado todo aplastado?
Es la señal de un centrifugado demasiado fuerte. Una vez seco, amáselo largamente a mano para redistribuir el relleno. La recuperación es parcial pero real. Un secado en secadora en frío, con dos pelotas de tenis, también ayuda.
¿Se pueden lavar varios peluches juntos?
Sí, cada uno en su propia funda, y sin llenar el tambor más de la mitad. Una lavadora llena no deja circular bastante agua, y los peluches salen mal aclarados.
¿Cuánto tarda un peluche en secarse?
De 24 a 48 horas al aire libre para un formato medio, más para los modelos de doble grosor. Mientras el centro siga fresco al tacto el secado no ha terminado, y devolver al uso un peluche húmedo es lo que provoca el olor a cerrado.