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peluches

¬ŅQui√©n invent√≥ los animales de peluche?

lectura - palabras

felpa

El legendario "oso de peluche" marr√≥n es el precursor de los peluches tan queridos por los ni√Īos, pero tambi√©n por los adultos. Muchos entusiastas de este juguete educativo todav√≠a los coleccionan, pasada la infancia. En sus or√≠genes, este juguete se ofrec√≠a principalmente en Navidad a los ni√Īos que le contaban todos sus secretos, sus peque√Īos momentos de tristeza, pero que tambi√©n compart√≠an con √©l su alegr√≠a.

Varias d√©cadas despu√©s de su invenci√≥n, el osito de peluche sigue ocupando un lugar especial en el d√≠a a d√≠a de los m√°s peque√Īos. Las variantes del osito pardo son muy numerosas hoy en d√≠a y se ha ido "modernizando" con el paso de los a√Īos. La invenci√≥n de este objeto ic√≥nico se la debemos a dos personajes hist√≥ricos, Richard Steiff y Morris Michtom . Centrarse en la historia de los animales de peluche desde su invenci√≥n hasta la actualidad.

1. ¬Ņ Cu√°ndo se inventaron los peluches ?

Tres protagonistas han hecho del osito un peluche codiciado, adorado y que nunca envejece. Dos hombres y una mujer han estudiado el lado l√ļdico y entretenido de este peluche, el primero que sali√≥ al mercado a principios del siglo XX .

A. Margarete Steiff: ¬Ņqui√©n es ella ?

La historia comienza con la costurera alemana Margarete Steiff. El fundador de la marca Steiff , que sigue haciendo brillar los ojos de los ni√Īos al ver este atemporal oso pardo .

Margarete naci√≥ en Stuttgart en la d√©cada de 1840. Desde muy joven ya era muy h√°bil en la fabricaci√≥n de peque√Īos animales de fieltro que ten√≠an dos destinos. El de un juguete y un coj√≠n de agujas para sus amigas y conocidas costureras que comenzaron a empujarse en la puerta. Esta personalidad tan notable, sin embargo, ten√≠a grandes dificultades f√≠sicas. Luego se esforz√≥ en "vender" sue√Īos a los ni√Īos a trav√©s de su arte y su saber hacer, considerado casi como un regalo, que tanto destac√≥. Su primera pieza, la que contribuy√≥ a su √©xito, es un alfiletero con forma de elefante. Fue un √©xito fenomenal.

Sus creaciones y especialmente su historia quedan grabadas en la memoria durante casi 150 a√Īos. Margarete Steiff siempre busc√≥ la excelencia. Nunca dej√≥ de trabajar para producir art√≠culos de calidad cada vez mejor. Su √©xito exponencial se refleja en su lema personal: ‚ÄúEl que cree en s√≠ mismo es libre‚ÄĚ .

B. Richard Steiff: el sobrinito que crecer√° :

La incre√≠ble historia de la empresa Steiff est√° protagonizada por Richard Steiff. Otro gran jefe de la empresa que contribuy√≥ mucho a su creciente fama. Cuatro a√Īos despu√©s de la fundaci√≥n oficial de la empresa en 1897, Margarete Steiff ya participaba en la Feria del Juguete de Leipzig. Una famosa exposici√≥n dedicada a la fabricaci√≥n de modelos, la fabricaci√≥n y la creaci√≥n de juguetes y juegos extravagantes pero divertidos. Tambi√©n fue una feria dedicada tambi√©n a dar a conocer las nuevas tendencias en la creaci√≥n de objetos, complementos y juguetes aut√©nticos.

1897 también marca la llegada de Richard Steiff. así se incorporó al negocio de su tía tras finalizar sus estudios en la escuela de arte de la ciudad alemana de Stuttgart. Para empezar con buen pie su carrera en la empresa familiar, fue asignado al stand de la empresa Steiff en la feria de Leipzig. Lo representó bien.

Richard era el peque√Īo protegido de su t√≠a Margarete. Desde sus primeros a√Īos en la escuela de arte, su t√≠a ya lo empujaba a perfeccionarse en su ambici√≥n de convertirse en un dise√Īador famoso. Despu√©s de Margarete, Richard era la persona destinada a convertirse en el n√ļmero 2 de la empresa Steiff. Entonces tuvo la idea de crear el osito de peluche que luego se convertir√≠a en el √≠cono de los juegos infantiles en todo el mundo.

Oso de peluche

Richard era un entusiasta de los osos en la vida real. Esta pasi√≥n le ha valido su fama en el mundo del dise√Īo de peluches que gustan a los ni√Īos. Para realizar su prototipo, Richard estudi√≥ el comportamiento de osos reales. Entonces dise√Ī√≥ numerosos dibujos y bocetos para determinar las l√≠neas, formas y colores del animal. El zool√≥gico de Stuttgart fue su lugar de inspiraci√≥n. All√≠ observaba a sus animales favoritos varias veces a la semana.

Luego tambi√©n estuvo entre el p√ļblico de circos y espect√°culos itinerantes de animales salvajes. A finales del siglo XIX , Richard finalmente pudo materializar su proyecto. Luego hizo una gran cantidad de ositos de peluche de cuatro patas, entre otros . Algunos modelos fueron dise√Īados con ruedas de hierro fundido. Para ser utilizado durante los juegos para ni√Īos a los que les gustaba disparar juguetes. Richard tambi√©n hizo ositos de peluche que se manten√≠an erguidos sobre sus patas traseras . Se eligi√≥ este modo de dise√Īo para permitir que el juguete se moviera. Como animales reales y vivos.

Para dar vida a sus animalitos como ning√ļn otro, se propuso fabricar ositos de peluche con extremidades articuladas en 1902. Los ni√Īos eran sus ‚Äúclientes‚ÄĚ objetivo. Fue entonces el primer juguete de este tipo fabricado por un fabricante de juguetes. Este prototipo se convertir√≠a en el juguete favorito de los ni√Īos que necesitan compa√Ī√≠a constante y la seguridad de una presencia. Este primer osito de peluche ten√≠a un nombre en clave: PB B√§r 55 . Luego se present√≥ por primera vez en la Feria de Leipzig de 1903.

C. Richard Steiff y la feria de Leipzig: la combinación ganadora :

Por lo tanto, 1903 fue un a√Īo decisivo para el peque√Īo sobrino de Margarete, que iba a crecer. Fue durante la Feria del Juguete de Leipzig cuando el hombre se dio a conocer entre el gran p√ļblico. Especialmente por los fans del osito pardo , que acababa de ser estrenado este a√Īo.

Richard Steiff llam√≥ la atenci√≥n de los m√°s grandes, en particular de George Borgfeldt. Directamente desde Nueva York, en busca de un juguete como ning√ļn otro. Pero tambi√©n en busca del fabricante cuya autenticidad estaba de sobra. Sin embargo, George Borgfeldt fue un hombre muy exigente en sus elecciones. Mientras visitaba el stand de la familia Steiff, encontr√≥ el zapato a sus pies. Sin embargo, luego encarg√≥ a la empresa 3.000 copias del oso pardo para ‚Äúprobar‚ÄĚ.

All√≠ comienza entonces el largo viaje del oso original. El peluche que todo el mundo sigue amando hoy en d√≠a. El osito pardo traduce dulzura, seguridad y confianza para todos los ni√Īos del mundo. Este oso pardo sigue siendo hoy sin√≥nimo de sue√Īos, recuerdos imborrables y magia para muchos ni√Īos e incluso adultos.

D. Morris Michtom, el ‚Äúheredero‚ÄĚ :

Morris Michtom (1870 ‚Äď 1938) fue el hombre detr√°s del oso de peluche . En este momento la doble paternidad del osito de peluche vuelve a estar en el frente del escenario. Morris Michtom fue un hombre ruso que supo inspirarse en un acontecimiento clave para impulsar su creaci√≥n. A partir de entonces se convertir√° en la segunda leyenda despu√©s del oso pardo dise√Īado por la familia Steiff.

Una an√©cdota iba a impulsarlo entonces al frente del escenario. Morris Michtom aprovech√≥ un suceso que le sucedi√≥ al entonces presidente estadounidense Theodore Roosevelt. Cuenta la leyenda que el jefe de Estado particip√≥ en una caza de osos en el estado de Mississippi. Y que habr√≠a regresado con las manos vac√≠as despu√©s de horas de aventurarse en el bosque. Para enga√Īar a los detractores, sus asociados y otras personas de su mano derecha le habr√≠an ofrecido instalar un osito de peluche en un √°rbol. Era fingir que el presidente hab√≠a ganado en su b√ļsqueda de la "presa ideal". Al d√≠a siguiente, sin embargo, esta situaci√≥n fue ampliamente publicitada a trav√©s de uno de los primeros diarios m√°s famosos de la √©poca. El Washington Post public√≥ esta ‚Äúleyenda‚ÄĚ en la portada de su peri√≥dico a la ma√Īana siguiente. Esta primera p√°gina estuvo muy bien ilustrada por un reconocido dise√Īador que logr√≥ retratar el √≠cono del momento: el osito pardo . De aqu√≠ surgi√≥ la idea de Morris Michtom de crear el osito pardo. Esta vez con el √ļnico osito de peluche. De hecho, Teddy alude al presidente Roosevelt, era absolutamente su apodo.

peque√Īo oso pardo

2. El osito de peluche: ¬Ņen declive ?

Las grandes guerras trastocaron el comercio de osos de peluche. Pero tambi√©n su producci√≥n. Entonces se prohibi√≥ la exportaci√≥n de productos procedentes de Alemania, pero el oso pardo de la empresa Steiff proced√≠a principalmente de all√≠. Comienza entonces el declive del principal proveedor de este juguete tan adorado por el p√ļblico, grandes y peque√Īos.

Luego, nuevas empresas aprovecharon esto para hacer crecer su negocio. No escatimaron en imaginación para producir un peluche que no se parece exactamente al modelo original. El mercado internacional es tal que fue necesario entonces hacer gala de una mayor creatividad para sacar a la luz un juguete cuyo monopolio de fabricación se atribuía exclusivamente a una nación y a una empresa familiar. Entonces llegó el momento de encontrar otra forma de destacar. Luego, estas nuevas industrias capitalizaron la diversidad de materiales para desviar la atención de los consumidores hacia el auténtico oso pardo. El que hizo la familia Steiff. Luego recurrieron a diferentes tejidos y otros accesorios asequibles para producir el mismo juguete con el mismo puchero y la misma suavidad a priori que el modelo original.


Entonces fue necesario encontrar una manera de comercializar variantes tan suaves y ligeras como las anteriores. El kapok era entonces un material muy codiciado en aquella √©poca. Era tan suave como la lana, en la que Margarete se inspiraba desde muy peque√Īa para sus numerosas creaciones. Kapok era una alternativa a la paja de madera que se volvi√≥ inaccesible para el com√ļn de los mortales en la √©poca de las grandes guerras.

Los materiales artificiales tambi√©n iban en aumento. Luego se explot√≥ valientemente el autofelpa antinatural para satisfacer a los consumidores. Luego se tej√≠a con fibras de celulosa de plantas le√Īosas . Estos materiales cambiaron un poco el aspecto del osito pardo que empez√≥ a cambiar de color dependiendo de los fabricantes y de los materiales de los que dispon√≠an en una √©poca tan complicada como la guerra mundial. Al no haber podido reproducir el caracter√≠stico color marr√≥n del osito de peluche real , los industriales -desde que lo son- han apostado decididamente por los diferentes colores. All√≠, el oso pardo se convierte en osito rosa , osito azul, o osito blanco , etc. Ten√≠an adem√°s una particularidad importante: sus ojos eran de cristal.

osito-de-peluche-blanco

Los a√Īos 60 tambi√©n marcaron un nuevo punto de inflexi√≥n en la historia de los juguetes de peluche . Los competidores asi√°ticos han entrado al mercado inesperadamente. Esta gran presi√≥n empezaba a pesar sobre el mercado internacional. Desde que los osos ‚Äúoriginales‚ÄĚ han abandonado gradualmente el mercado de juguetes y juegos de aprendizaje temprano. La mano de obra se estaba volviendo escasa en Europa debido a la guerra y otras dificultades de la vida en tiempos dif√≠ciles. China comenzaba gradualmente a mostrar su apogeo en diferentes campos de la industria. En particular en el sector de los juguetes y en particular de los peluches . La mano de obra abundaba en el Reino Medio y el pa√≠s comenzaba entonces a convertirse en una gran potencia mundial, no s√≥lo en el campo de los juguetes, etc., sino tambi√©n en otras actividades exportadoras destinadas a satisfacer una demanda creciente en relaci√≥n con la oferta.


Los chinos tambi√©n hab√≠an invertido mucho en m√°quinas que pod√≠an hacer casi todo en lugar de una fuerza laboral humana. Especialmente las herramientas para rellenar ositos de peluche con aire les ayudaron mucho. Las cortadoras mec√°nicas de telas y tapizados tambi√©n fueron inundando paulatinamente el mercado del juguete con su fabricaci√≥n y dise√Īo. El lado art√≠stico del oso pardo fue entonces suplantado por la capacidad de los pa√≠ses asi√°ticos de inventar alternativas cada vez menos costosas y cada vez m√°s pr√°cticas y adaptadas a todos los usos. A partir de los a√Īos 70, los tradicionales osos fueron siendo sustituidos paulatinamente por otras representaciones de animales no menos simp√°ticos y que inspiraban confianza a los ni√Īos. Los modelos de peluche m√°s de moda siempre representan animales. Pero no s√≥lo los osos. Entonces comenz√≥ el mete√≥rico ascenso del peluche de pulpo o del peluche reversible y muchos otros.

oso de peluche gigante


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